El niño se puede mover despreocupadamente con el asiento de terapia Squiggles. Además ofrece el apoyo necesario a la pelvis, el tronco, la cabeza y las piernas.

El cómodo asiento de terapia Squiggles posiciona la pelvis, el tronco, la cabeza, las piernas y los pies, al mismo tiempo que permite que el niño pueda moverse despreocupada y libremente.
El asiento de terapia está equipado con un asiento contorneado de ancho y profundidad ajustables para garantizar que el niño adopte una postura de asiento óptima e individual. El espaldar también se puede regular a la altura deseada. El cojín sacral flexible soporta la parte inferior de la columna vertebral en la posición deseada. Además, una almohadilla de asiento integrada evita que la pelvis se resbale hacia adelante. El cinturón posiciona la pelvis y su función emula la sujeción con las manos del terapeuta. Además se puede adaptar completamente a las necesidades del niño.
Se puede regular la altura, el ángulo y la anchura de las placas torácicas para alcanzar una postura erguida fisiológica y segura. Para el asiento de terapia Squiggles hay disponibles opcionalmente, entre otros, reposacabezas, placas esternales o reposapiés.
El adaptador paralelo (talla 1) de Otto Bock proporciona al asiento de terapia Squiggles la mayor movilidad posible. Gracias a él es posible adaptar el asiento a los chasis Kimba o Discovery de Otto Bock en un instante. Además hay disponible un chasis abatible.
