El encaje protésico es la conexión entre su muñón y la prótesis, y cumple una importante función. Éste se ocupa de una sujeción óptima y de una buena posición de su prótesis.



El encaje protésico es la conexión entre su muñón y la prótesis, y cumple una importante función. Éste se ocupa de una sujeción óptima y de una buena posición de su prótesis. Con este objeto se fabrica el encaje protésico, dependiendo de la forma y el estado del muñón y de acuerdo con el grado de movilidad correspondiente, de manera individual para cada paciente.
El encaje protésico consta de un liner y de un sistema de cierre adecuado. El liner actúa como una especie de "segunda piel" entre las partes blandas móviles del muñón (músculos, tejidos, piel) y la envoltura dura del encaje, el cual minimiza el movimiento o el rozamiento entre la piel y el encaje protésico. Esta "segunda piel" es una fina funda protectora de un material elástico que se coloca sobre el muñón. Ésta une su muñón con la prótesis y acolcha la piel sensible del muñón mediante la reducción del rozamiento y de las zonas de presión del muñón en el encaje. La correcta selección del liner es decisiva para que la prótesis se sujete bien y sea cómoda. Pero el liner ofrece un máximo de seguridad y comodidad una vez que se encuentra en combinación con el sistema de cierre correcto, que es el que sujeta el encaje en el muñón.
En un encaje protésico actúan diferentes fuerzas que pueden influir en la posición y la adherencia de su prótesis. Con nuestros productos del ámbito Socket Technologies queremos ayudarle a controlar mejor estas fuerzas.

Las fuerzas de impulsión se originan al apoyar el talón en el suelo. Con la ayuda de los materiales blandos para liners y los pies absorbentes de golpes pueden minimizarse las fuerzas de impulsión.
Las fuerzas de rotación aparecen durante la fase de apoyo y pueden provocar una rotación en el encaje. A través de la forma del encaje y con la ayuda de las técnicas especiales de unión (por ejemplo, la presión negativa), se reducen las fuerzas de rotación.
Las fuerzas transversales también son conocidas como fuerzas de elevación. Éstas se ocasionan durante la fase de impulsión y pueden controlarse por medio del material correcto para el liner y el sistema de cierre adecuado.
