Individualismo sobre cuatro ruedas

Con todas estas características especiales, los usuarios de sillas de ruedas pueden usar su propio vehículo para desplazarse, haciendo realidad su sueño de moverse por si mismos. La ilusión de poseer un automóvil de lujo -  un deseo compartido incluso por aquellas personas que no usan una silla de ruedas.
Artículo escrito por Hermann Sonderhüsken

Artículo escrito por Hermann Sonderhüsken

Hace varios meses, un periódico editó un artículo sobre un usuario de silla de ruedas que tenía un Maybach y un Mercedes SLR adaptado a sus necesidades. Los dos coches cuestan aproximadamente 800,000 Euros. Al menos un lector (usuario de silla de ruedas) se enfadó terriblemente por tal gasto y con el escritor (también usuario de silla de ruedas) por dicho reportaje. Etiquetando al comprador como “imbécil” e “idiota”, el lector dijo que los usuarios de sillas de ruedas no deberían conducir tales coches porque era absurdo e incomprensible.

Muchos usuarios de sillas de ruedas se quejan de que no se les trata como a gente no discapacitada. Estas quejas seguramente están justificadas, al menos en parte. Sin embargo, no están justificadas si creemos que tienen que comportarse de manera diferente que la gente no discapacitada. ¿Por qué un usuario de sillas de ruedas que puede permitírselo y disfrutarlo no debería conducir  coches de primera categoría?

¿Cuál sería el coche “apropiado” para un usuario de silla de ruedas? ¿Por ejemplo para alguien que desee poder colocar su silla de ruedas en el coche sin ningún mecanismo de ayuda? Si el único objetivo es llegar del punto A al punto B, un coche compacto diesel de dos puertas con palanca de cambio automática y funcionamiento manual seguramente bastará. Sin embargo, si las desventajas físicas - que generalmente acompañan a una discapacidad - tienen que compensarse, los "extras" son una ayuda concreta.

Por regla general: Cuanto más barato es un coche, menos extras lleva incluidos - y viceversa. Pero incluso los coches más caros requieren costes extras para adecuar el coche al conductor. Las compañías de seguros participan en cierta medida y normalmente cubren las cantidades que los extras habrían costado un coche menos caro. Puede observarse entre personas con la misma discapacidad, que para algunas de ellas es fácil colocar su silla de ruedas en el coche mientras que para otras una ayuda es indispensable.

Algunas prefieren un funcionamiento manual de baja tecnología, otras insisten en una cómoda tecnología BRUHN, mientras que otras aún desean confiar exclusivamente en "el hornillo de gas" Algunas desean funcionamiento manual solo en el lado izquierdo, otras solo en el derecho.

Algunas necesitan un gran chasis para ir seguros, muchos airbags, gran potencia de motor, frenos fuertes y extintores a mano en todo momento. Para otras, la seguridad es completamente secundaria porque conducen sin abrocharse los cinturones de seguridad y hablan por teléfono sin el manos libres. Algunas prefieren no guardar algo más voluminoso que una silla de ruedas plegable detrás del asiento del pasajero mientras que otras no tienen problemas a la hora de guardar una estructura grande.

Hay usuarios de sillas de ruedas que se suben con facilidad a un cuatro por cuatro alto, a casas rodantes, furgonetas o camionetas. Otros insisten en la necesidad de un "transportador" con mucho espacio de almacenaje así como en una plataforma elevadora o rampa. A otros no les importa apiñarse en coches pequeñísimos que hacen que el espacio de un Porsche parezca grande. Una usuaria del área de Kassel conduce un Mercedes CLK que no tiene nada de espacio detrás de los asientos. Por lo tanto, esta joven lleva su silla de ruedas en el maletero, contando con la suerte de que algún transeunte pase y la ayude. Para llamar su atención silva, literalmente - cuesta creerlo pero es verdad. Finalmente están aquellos que desprecian todo lo que hemos mencionado, proclamando que los Golf wagons son la única opción para usuarios de sillas de ruedas.

También es interesante observar que a menudo los tetrapléjicos con una discapacidad severa guardan las sillas por sí mismos, mientras que los que no están tan graves inisten en usar ayudas para hacerlo. Entonces, ¿cuál es el coche apropiado para un usuario de silla de ruedas? Esa pregunta debe contestarla cada uno, dependiendo de sus posibilidades físicas y financieras, su forma de conducir y de las necesidades de seguridad de cada uno.

Después de todo, cada uno es como es.

Quality for life